RECOBAQ ECUADOR

Energía limpia a partir de la basura RECOBAQ

¿Energía limpia a partir de la basura?

La generación de energía limpia a partir de los desechos sólidos se ha convertido en una de las alternativas más prometedoras para abordar la crisis energética global y el problema de los residuos. Esta práctica no solo reduce la cantidad de basura que termina en los vertederos, sino que también contribuye significativamente a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y al bienestar de las comunidades.

Países como Suecia y Japón han liderado esta revolución energética. En Suecia, el sistema de “waste-to-energy” (WTE) convierte más del 99% de los desechos domésticos en energía, mediante incineradoras de alta eficiencia que generan electricidad y calor para millones de hogares. Este modelo no solo minimiza la dependencia de combustibles fósiles, sino que ha convertido a Suecia en un importador neto de basura de otros países europeos.

En Japón, con una limitada disponibilidad de terrenos para vertederos, el uso de plantas de incineración que generan energía es una solución estratégica. La planta Maishima en Osaka no solo convierte los desechos en electricidad, sino que también es un modelo arquitectónico que promueve la concienciación ambiental.

La tecnología para convertir basura en energía utiliza varios métodos, siendo los más comunes la incineración que consiste en quemar residuos a altas temperaturas para producir vapor que impulsa turbinas generadoras de electricidad; la digestión anaeróbica que descompone residuos orgánicos para generando biogás que puede ser utilizado como combustible; y la gasificación que convierte los residuos en un gas sintético limpio, para alimentar plantas generadoras de electricidad.

El aprovechamiento energético de los residuos tiene impactos positivos significativos. Primero, contribuye a la reducción de los vertederos, que son fuentes de metano, un gas de efecto invernadero con un impacto 25 veces mayor que el dióxido de carbono. Además, disminuye la contaminación del suelo y del agua, mejorando la salud pública, especialmente en comunidades cercanas a basureros.

Desde un punto de vista económico, estas tecnologías generan empleo, desde la recolección y clasificación de desechos hasta la operación de plantas energéticas. Por otra parte, promueven una transición hacia economías más circulares, donde los residuos son vistos como recursos valiosos.

En la región, países como México, Colombia y Brasil han dado pasos iniciales hacia la implementación de tecnologías WTE. Sin embargo, el potencial sigue siendo inmenso. Ecuador, por ejemplo, enfrenta desafíos relacionados con la disposición final de desechos, pero la inversión en plantas de digestión anaeróbica o incineración moderna podría transformar este problema en una oportunidad de generación energética sostenible.

Es fundamental que gobiernos, empresas y sociedad trabajen juntos en el desarrollo de políticas públicas, incentivos fiscales y campañas de educación para promover este modelo. El acceso a financiamiento internacional y el uso de tecnologías limpias serán claves para que América Latina se sume a esta tendencia global.

Noticias Relacionadas

El agua no solo sacia la sed

El agua no solo sacia la sed

El agua no solo sacia la sed En los últimos días hemos sido testigos de una realidad preocupante: el Municipio de Quito anunció que...

Leer más
Rellenos sanitarios, ¿tiene futuro? RECOBAQ

Rellenos sanitarios, ¿tiene futuro?

Rellenos sanitarios, ¿tiene futuro? El futuro de los rellenos sanitarios en grandes ciudades latinoamericanas como Quito enfrenta desafíos significativos debido al crecimiento urbano, la...

Leer más

Compartir el contenido